Tras la sentencia de la Sala de lo
Social del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en Sentencia núm.
3731/2012 de veinte de diciembre, desestimando el recurso de suplicación
interpuesto por el Ayuntamiento de Lucena y por el Patronato Deportivo Municipal
contra la sentencia dictada el 17 de octubre de 2011 por el Juzgado de lo
Social número Dos de Córdoba, en la que se declaraba improcedente el despido
del que fuera delegado del sindicato USO en las piscinas municipales de
Lucena Rubén García Ramos, condenando al Ayuntamiento a pagarle 10.844,73
euros en concepto de indemnización, más 6.444 euros en concepto de salarios de
tramitación, en total 17.288,73 euros, Rubén García Ramos quiere dirigir la
siguiente carta a la opinión pública lucentina:
"Llevó mucho
tiempo pensando en qué sentiría cuando terminara el proceso judicial y he de
decir que tengo una sensación agridulce. Por un lado, me siento aliviado porque
me dan lo que me correspondía: la razón, y por otro lado, siento que quien paga
la culpa es el que no le corresponde.
Resulta que el condenado a pagar la
indemnización es el ayuntamiento de Lucena, que representa al pueblo de Lucena,
un pueblo del que he aprendido tantas cosas, que me ha enseñado una manera de
vivir, que me ha hecho crecer como persona y como profesional, en el que he
tenido y tendré grandes amigos, que no me han hecho nada, pero que van a tener
que pagar parte de mi indemnización con sus impuestos. No creo que sea justo.
Tengo que dar las gracias a todas
las personas que nos han apoyado en los momentos tan difíciles que hemos
pasado, no es fácil pasar por lo que mis compañeros y yo mismo hemos pasado, no
es plato de buen gusto dar la nota y tener que ser protagonista de actos que no
van contigo, pero saber que tienes la razón y que te digan que te dejan sin
trabajo, que te dejan en la calle porque luchas por tus derechos y protestes ,
puede ser muy duro y no considero que sea justo.
Me consuela pensar que el tiempo y
la justicia dan la razón al que la tiene, ahora a cada persona le corresponde
valorar las decisiones que ha tomado y debería responsabilizarse de ellas, pero
eso es demasiado pedir en estos tiempos en los que todo el que tiene un cargo
toma decisiones sin responsabilizarse de lo que hace.
Solo espero que la justicia, con el
tiempo, consiga que paguen los verdaderos responsables, y que en el futuro
nadie tenga que pasar por lo que mis compañeros y yo hemos pasado. Y si es así,
que se sientan apoyados como yo me he sentido para poder tener fuerzas y
reclamar lo que nos correspondía por derecho.
Quiero de nuevo dar las gracias a
todas aquellas personas que nos paraban por la calle, nos preguntaban,
entendían por lo que estaba pasando y nos comprendían, apoyaban las decisiones
que tomábamos porque pensaban que eran justas. Eso nos dio ánimos para
continuar reclamando lo que nos correspondía por derecho y que con el tiempo se
nos dará".